sábado, 24 de septiembre de 2005

Duele mirarte a los ojos


Duele mirarte a los ojos
entre estas cuatro paredes rotas
cuando el café es solo,
y sin ti,
y las luces del alba no se reflejan
ya en tu rostro,
la cama dejó de ser pequeña
para ser un lugar vacío, insoportable,
en que tu olor ocupa cada milímetro
de la almohada.
Cuando se cierran puertas
sin te quieros,
donde tanto nos quisimos,
sólo hay frío sin caricias que lo calmen.
Llegados al principio del fin
de las ganas de luchar por salvarlo,
lo que tanto anhelamos.
Y duelen tanto los ojos,
y estas manos,
al mirarte sin caricias,
entre estas cuatro paredes rotas.


1 comentario:

pato dijo...

La cama dejó de ser pequeña ...... lo entiendo muy bien !