Hoy no es ayer y eso debe ser maravilloso

viernes 20 de noviembre de 2009


Querría decirte que tras mucho meditarlo entiendo este momento
y eso al fin me permite tomar las riendas de una vida
que no puedo permitirme seguir aplazando,

que los días que han pasado me han acercado poco a poco
a una verdad que me dolía tanto
que cada paso era presagio de un sufrimiento indecible,
pero llegados a este punto ese dolor se ha transformado
en serenidad apacible que ha logrado calmar mi alma.

Querría al verte sentir alegría porque las cicatrices se van curando
y este tiempo que vivimos nos ha ayudado a convertirnos
en quienes siempre deseamos ser.

Querría sentarme a tu lado y sujetarte la mano
que tantas veces tendiste hacia mi sin que yo te lo pidiese.

Desearía encontrar en un libro los pasos a seguir
cuando la madurez arruga la piel
pero no consigue encontrar una solución
a este rompecabezas de sentimientos.

Querría mirar atrás y sonreirle al recuerdo,
de tus brazos en la noche y tus suspiros al alba.

Me encantaría ser y parece que quisiera ser,
pero cuando reúno las fuerzas, las ganas, los motivos,
una niebla inoportuna me nubla la vista
y empaña la imagen de este nuevo día
que debo aprender a vivir, no sin ti
sino con TODA YO.

Sigamos

lunes 16 de noviembre de 2009

Sigamos, porque no queda otra opción
si queremos continuar siendo, estando, viviendo.

Sigamos aunque el viento sople tan fuerte
que nos desbarate por dentro los recuerdos y las virtudes.

Sigamos en los días claros cuando la luz nos invite a salir,
a vivir los momentos hacia afuera.

Pero sigamos también en los días oscuros, aunque la negrura invada
hasta los rinconces más angostos del alma propia.

Sigamos y abracemos la vida bien fuerte, cada paso, cada suspiro
incluso si tropezamos mantengámosla bien sujeta.

Sigamos y encontraremos en el camino a otros como nosotros
o que no tengan nada que ver ni con ellos mismos,
y démonos en parte pero sin olvidarnos de nosotros.

Sigamos, cuidándonos y queriéndonos,
protegiéndonos a veces pero no siempre,
que también hay que dejar entrar en nuestra vida
elementos que dejarán de ser extraños algún día.

Sigamos, con el corazón, los ojos, las manos y el cerebro
bien dispuestos a seguir aprendiendo,
que esto del vivir es lo que conlleva,
es un continuo aprendizaje
incluso de olvidar lo aprendido.



Texto: Elena Martín

ya estamos...

viernes 30 de octubre de 2009

preparados no sé, pero la cosa no va a cambiar por muy a destiempo que nos pille, vamos, que no recuerdo ni una sola vez en la que el tiempo se haya detenido o el transcurso de los hechos se haya ralentizado para dejarme hinchar el pecho y lanzar un suspiro de esos que parece que calman los nervios y oxigenan la mente.

Así que venga, haremos las maletas protegiendo bien el corazón de los golpes, entre las toallas y las zapatillas de andar por casa, para que pueda hacer frente a los envites del viaje.
Si quieres te recojo y luego que venga alguien a recogernos porque no va a ser fácil el camino, si bien es cierto que tenemos las piernas listas para andar lo que se tercie.

¡Qué situación! habrá que tener el humor en la mesilla de noche, que esto no puede afrontarse de otra manera, y en el bolsillo de la chaqueta, pero sin soltarlo de la mano, tengamos bien asido el cariño que nos sobra y nos hará mucha falta.

inicio

ella se acercó para besarle, él la apartó un instante (tenía un forma realmente elegante de hacer las cosas) y mirando sus ojos con una ternura infinita le dijo:

"espera, este es el primero de todos los besos que nos regalaremos el resto de nuestra vida, no es un beso cualquiera, deseo que quede por siempre impreso en nuestra memoria...".

Aquel beso fue más que una declaración, no hay nada como tener las cosas claras en esto del amar...

Texto: Elena Martín