domingo, 13 de enero de 2008

una sonrisa...


una sonrisa te daría...

del rojo de atardeceres imposibles,
en los que el sol deja de arder
para bañarse en el mar,

de campos de amapolas,
que permanecen inmutables en la memoria
con olor a primavera,

una sonrisa te daría...

del blanco de la nieve
sobre los tejados de viejas casas,
de pueblos silenciosos,
que huelen a leña y saben a hogar,

de la espuma del mar,
cuando choca éste
furioso contra las rocas
para recuperar luego la calma,

una sonrisa viva te daría
para que la hicieses tuya
en momentos de tristeza...


6 comentarios:

giovanni dijo...

Lindas sonrisas para superar la tristeza y conociéndolas la misma persona triste podría pensar en ellas como método de autoayuda.
Besos

giovanni dijo...

Si me permites un segundo comentario, de repente tenía que pensar al techo derrumbado de la casa de adobe de mis amigos Alejandro y Cristina en Chile. En el video sobre ellos en mi blog digo que esa casa era la vieja cocina. Es otra cosa que 4 paredes rotas (Alejandro ha cubierto las paredes con plástico para protegerlas) pero veo como Alejandro y Cristina sobreviven en condiciones precarias. Mi visita a ellos era también una enseñanza como mantener el espíritu vivo y optimista. La sonrisa siempre ayuda. Y curiosidad.
Besos

Seleka dijo...

se permiten los segundos comentarios...y siguientes :)
Hace tiempo que visito los blogs amigos, como el tuyo, a hurtadillas, sin dejar huella, pienso que no es lo correcto, ni si quiera parece educado, pero la falta de tiempo nos roba tantas cosas...
No pretendo excusarme, solamente quería escribirlo.
Es un placer tenerte de visita,
Saludos Giovanni y muchas sonrisas...

murron dijo...

me quedo con una sonrisa del blando de la nieve con esas casas viejas que huelen a leña. Cuanta paz me trae el olor a leña ardiendo. Besos

Elendaewen dijo...

(^_^)

Melytta dijo...

Una sonrisa es el mejor aliento en los momentos de tristeza.. hay persona o personitas que te las arrancan aunque estés casi mutilada.
Puedo recordar muchas de esas.
Tus palabras me las han traído como una ráfaga de viento fresco y de esperanza.
Besos, Seleka.