viernes, 19 de febrero de 2010

va de amor


al final todo se trata de lo mismo, o surge de él,
o es consecuencia o camina no muy lejos...


porque el amor nos hace fuertes, o nos hunde en miserias que no desearíamos haber visto jamás, porque hay cosas que pueden olvidarse, pero cuando el amor le llena a uno y luego le abandona son demasiadas las heridas que no se curan, demasidas tristezas que cristalizaron y arañaron lo más profundo, y a lo más profundo no llegan las palabras de consuelo, ni los ánimos, ni los sabios consejos que solamente parecen tener sentido en vidas ajenas...

pero también nos hace fuertes, nos muestra muchos caminos que de otra forma son líneas sin sentido en un lienzo olvidado en el sótano de una sala de exposiciones que jamás visitamos...

nos empuja, nos espabila, nos mece, nos arrulla, el amor siempre tiene aquello que necesitamos, y cuando ya no lo tiene buscamos en otro lado, que en el amor no vale con vivir de latidos pasados, porque el amor o es o no es, no se puede tener a medias y no se debe entregar si no es por completo...

el amor nos hace fuertes, pero también consigue que afrontemos vulnerabilidades, propias y de otros, en eso consiste, en ver en la fortaleza y en la debilidad la belleza, en entender y asumir que eso nos convierte en seres especiales, llorosos, atormentados, frágiles, sí, pero a la vez vivos, valientes y protectores.

1 comentario:

giovanni dijo...

El amor como una escuela de aprendizaje... un camino de descubrimientos... un 'exponerse' a la vida y vivirla intensamente.

Un abrazo