jueves, 7 de abril de 2011

si quieres


podemos comenzar por el principio, algo que resulta tan obvio a veces se nos pasa y queremos solucionar las cosas sin entender las causas

si quieres nos sentamos a hablar de esto, ponemos las cartas sobre la mesa, también esos ases descoloridos que olvidamos sacar de las mangas y que fueron a la lavadora...lo que daría por centrifugar nuestros problemas para poder afrontarlos por separado, así juntos pesan demasiado...

si quieres te miro a los ojos y dejo de buscarme un rato para encontrar tus demandas, las que no conoces ni tan siquiera, las que todavía ignoras, porque durante este tiempo quise demasiado ser protagonista y el foco solamente me iluminó a mi...

si quieres dejo las palabras, los gestos, y te muestro mi alma para que puedas juzgarme por lo que realmente soy y no por lo que pretendí ser...

podemos sentarnos, dejarnos ser, permitirnos sentir de nuevo, rozar nuestras manos y lograr que vuelva esa magia que una vez nos encogió tan adentro que nos dio la vuelta y pudimos ver el uno el interior del otro, la parte más vulnerable, la parte más nuestra...

o podemos continuar mirando cada uno en su parte del espejo y fingir que nada sucede...

Imagen: Los Amantes 1928 . René Magritte


4 comentarios:

Pepe dijo...

Uff... Fue un poco crudo el final... La verdad cruda. ¿Asé se debe comer la verdad? ¿No? Cruda...
Me gustaron mucho las imagenes de de tus palabras en este post.

Vuelvo un día de estos.

Jorandres dijo...

vaya... si pudieramos elegir lo que debe pensar el otro, si pudieramos escoger cómo debe pensar el otro, indicarle tal vez las instrucciones a seguir para interpretarnos... desenvolver esa proyección idealista que nos antecede y regirnos tan solo por la realidad de nuestros seres... quizás la sociedad sería un poco mejor... quizás el amor no sería tan complejo.
Buen texto.
Saludos

Anónimo dijo...

Que hermoso, y profundo.
Gracias por compartirlo.

Elena Martín Melero dijo...

gracias
la realidad es cruda, crudamente bella y crudamente fatal...
si el amor no fuese tan complejo tal vez no nos engancharía tanto, no?