jueves, 18 de noviembre de 2010

prometiste no jugártela

El asesino, 1910.
Edvard Munch (1863 - 1944)

prometiste no jugártela de nuevo
retando a ese vicio que se hacía
cada vez más fuerte en ti...

pero volvieron tus manos a la vieja baraja,

la de las copas muchas veces rellenadas,

la de los bastos cayendo con fuerza sobre tu espalda

y las espadas, todas de Damocles,
blandiendo al compás de un réquiem
que dejó de ser por otro...

la de los oros desgastados,

que descansan en bolsillos cuyos botones
no podrías
ni pagar a plazos...

Así que te tocó repartir de nuevo
no quisiste preguntar ni el nombre
a los demás jugadores

por miedo a reconocerte en todos
o a que sonase siempre el tuyo
como el eco de una voz

de alguien que abandonó hace tiempo...

Prometiste no hacerlo, a todos

y a todos engañaste,
porque al inicio y en el fin

nunca creiste ser capaz de no defraudarte

y de ese modo, créeme, todo es en vano.

Así que permanece como hasta ahora, si es tu deseo,
pero no pienses que tu estado ha de ser invariable
porque todo podrá cambiar
cuando la intención supere al miedo

y te creas ese órdago mucho antes de lanzarlo...



porque no siempre es un juego
¿elección acertada?
ya no vale cambiarlas
.



5 comentarios:

giovanni dijo...

Lo tendré que leer varias veces y dejarlo 'trabajar' antes de poder comentar...

Un abrazo

giovanni dijo...

Los juegos de naipes sirven de varias cosas. No sé si en este caso esté incluido el de anticipar el futuro. Me parece que no, por el número de jugadores. Pero si se reduzcan los cuatro a uno, sí sería posible. Sin embargo, tengo la impresión de que se trate más bien del pasado que del futuro. Pero puedo equivocarme.

Un abrazo

Elena Martín Melero dijo...

en este caso no me refiero a las cartas en ese sentido, pero la interpretación es siempre libre, esa es una de las cualidades más interesantes del lenguaje :)
la partida es un juego, podría ser el juego de la vida, en el que a veces apostamos demasiado y otras tantas no apostamos nada por nosotros mismos.
Un abrazo para ti también Giovanni.

giovanni dijo...

Cuando hablo de juego de cartas (o leer el futuro en cartas) lo veo más bien como una metáfora. Has leído "Schachnovelle" de Stefan Zweig? Conoces la canción "Gioco d'azzardo" de Paolo Conte?

Elena Martín Melero dijo...

me encantan las metáforas y creo que entiendo a qué te refieres.No he leído Schachnovelle ni conozco esa canción :(. Lo que quiero expresar es, aunque no lo parezca, la capacidad de superación que tenemos, la posibilidad de emerger de un estado de depresión o de la desesperación... Besos y buena semana Giovanni.